miércoles, 31 de julio de 2019

MATA OMBRES EN LA TORRE DELS DUCS DE MEDINACELI DE EL VERGER



Inauguración 2 de agosto, 20 h.

Hasta el 25 de agosto

En la Torre dels Ducs de Medinaceli se puede visitar hasta el 25 de agosto la exposición Mata Ombres, una colectiva de catorce artistas baleares que supone el último eslabón de un interesante proyecto artístico y solidario organizado por el Departament de Cultura, Patrimoni i Esports del Consell de Mallorca y la Fundación Vicente Ferrer.

La primera fase supuso la elaboración por parte de cada uno de los artistas de una colección  de serigrafías impresas en cajas de cerillas. Metafóricamente, estas pequeñas obras aportaban luz a las sombras, pero su finalidad real ha consistido en la construcción de una escuela con la recaudación de las mismas. En febrero de 2018 arrancaba la segunda fase, el viaje de los catorce artistas acompañados por el comisario, Antoni Torres Martorell, a Anantapur, al sur de la India. 
Allí, en las distintas instalaciones de la Fundación Vicente Ferrer, cada uno de ellos creó una obra de gran formato, algunos en las mismas paredes de los hospitales, de las escuelas o centros de atención de niños con discapacidades. La tercera y última fase consistía en la elaboración de una serie de obras inspiradas en su experiencia en la India, y que formarían parte de las exposiciones itinerantes en diversas salas y centros de las Baleares.

En esta ocasión, organizada por la Fundació Baleària, la muestra ha navegado por el Mediterráneo para poder ser admirada en la Comunidad Valenciana, concretamente en la histórica e imponente Torre de El Verger.

Joan Aguiló, Adrián Cardona, Joan Costa, Paca Florit, Carles Guasch, Marc Jesús, Luis Maraver, Mariano Mayol, José Manuel Menéndez Rojas, Marian F. Moratinos, Esther Olondriz, Beatriz Polo, Júlia Ribas y Enric Riera son los artistas que han participado en esta primera edición de Mata Ombres.

A través de sus miradas artísticas, de inconfundibles matices y estilos personales, a través de sus pinturas, fotografías y esculturas, de vivos colores y alegres sonrisas, nos muestran el alma de la India. Reinterpretan así la vida y costumbres de sus gentes. Los hacen visibles, terminando con las sombras de la desigualdad, fomentando el gran potencial del arte mediante acciones solidarias y, sobre todo, promoviendo el conocimiento y el intercambio de  culturas más allá de las distancias.

Sandra Pilato