lunes, 17 de junio de 2019

VICENTE RODES ARIES, EN EL SAN PÍO V DE VALENCIA



«Vicente Rodes Aries. El estudio del natural», puede visitarse hasta el 8 de septiembre.


- Vicente Rodes es, probablemente, el máximo representante del retrato al pastel en el siglo XIX.


- La investigación realizada ha logrado reunir cerca de un centenar de piezas procedentes de colecciones privadas y museos como el MNAC, el Museo del Romanticismo o las reales academias de San Carlos de València y Sant Jordi de Cataluña.



Conocido como el "dedo milagroso" por su habilitad en el retrato al pastel, Vicente Rodes Aries (Alicante, 1783 - Barcelona, 1858) retrató a la burguesía y a la aristocracia valencianas y catalanas de comienzos del siglo XIX. Académico supernumerario y de mérito en la Academia de Bellas Artes de San Carlos de València y primer director de la Reial Acadèmia Catalana de Belles Arts de Sant Jordi, Vicente Rodes es uno de los artistas de mayor calidad y producción retratística de la primera mitad del siglo XIX. Pese a su prolífica producción no se le ha dedicado ninguna exposición en más de 90 años y su obra se halla dispersa por diversas colecciones tanto públicas como privadas, dentro y fuera del Estado español.
El Museu de Belles Arts de València ofrece la exposición 'Vicente Rodes Aries. El estudio del natural. De la Academia al Romanticismo', un proyecto expositivo del que son comisarios, Pilar Tébar y Sergio Pascual para recuperar la obra del pintor alicantino y ponerla a disposición del gran público, tras una extensa investigación.


La muestra, que se presentó en 2018 en el Museu de Belles Arts de Castelló y que se ha visto también en el Museu de Valls (Tarragona), ha ido evolucionando en cada una de las sedes incorporando obra, dibujos preparatorios, pasteles, así como documentación aportada por la familia conformando un estudio y una presentación muy completa de toda la trayectoria del artista con cerca de un centenar de obras.
Entre las novedades que presenta la muestra en València destaca la incorporación del retrato del general Francisco Javier Castaños de Vicente López. La figura de Castaños y su carácter militar fue registrada en numerosos retratos de la época. El general español fue igualmente retratado por Rodes, años antes, lo que demuestra la consideración y el reconocimiento que tuvo el pintor alicantino en su época.
 


Más allá de los óleos que conservan los museos de bellas artes de València y Alicante, hasta ahora el conocimiento de su obra había quedado restringido a las escuetas citas en los diccionarios de pintores o a estudios ya centenarios. Su obra no se había visto más que en contadísimas muestras colectivas, realizadas a caballo entre los siglos XIX y XX, y la única muestra monográfica de entidad se debió a la iniciativa de su nieto, Fidel de Moragas i Rodes, en 1926 en Valls. Por este motivo un elevado número de las obras que forman parte de este proyecto son inéditas al público. Recientemente se han restaurado muchas de ellas gracias a la colaboración del Institut València de Conservarció, Restauració i Investigació (IVCR+I).
Pilar Tebar, J. L. Pérez y Sergio Pascual 
Según Pilar Tébar, "Vicente Rodes es, junto a José Aparicio, uno de los pintores alicantinos más importantes de la primera mitad del siglo XIX" y ha destacado especialmente la primera parte de la muestra dedicada a sus años de formación, de la que no se tenía constancia documental hasta el momento. Añadía: "Fue el retratista de la burguesía valenciana y catalana. Entre 1824 y 1834 se hizo un nombre entre la alta sociedad que buscaba perpetuar su estatus. De sus retratos les cautivó su viveza, inventiva y espontaneidad", explica Sergio Pascual, quien ha señalado que "una gran parte de su producción está en manos privadas o en las casas de subasta con un valor muy alto de venta".
Los comisarios de la exposición han afirmado que "se trata de la exposición más importante dedicada a Vicente Rodes, que muestra la calidad de su obra y su relación e influencia en el devenir histórico de la València y la Barcelona de la época".

'Vicente Rodes Aries. El estudio del natural'
Esta exposición se organiza por bloques cronológicos de las diferentes etapas de la vida y obra del pintor, acompañada por documentación de la época. La muestra comienza con una primera parte relacionada con sus inicios en Alicante y València, de formación y juventud, la más desconocida. Poco se sabía de sus primeros años hasta la localización y contextualización, por parte de Pilar Tébar, en el IES Jorge Juan de Alicante de más de 300 dibujos antiguos del pintor, procedentes de la escuela de dibujo que en 1795 estaba vinculada al Real Consulado Marítimo. El primer dibujo de Rodes data de 1799, lo que sitúa sus inicios en una fecha anterior a 1803, como se afirmaba en estudios anteriores.
Un segundo bloque está dedicado a la obra del Rodes maduro. Es en esa fase cuando logra el reconocimiento tanto del ámbito académico como social. En este ámbito se exhiben un conjunto de dibujos procedentes del Museu Nacional d'Art de Catalunya así como diversos óleos de la Real Academia de Bellas Artes de Sant Jordi.
 

En este sentido, el director del Consorci de Museus ha destacado que "esta exposición es fruto de la colaboración entre los tres museos de bellas artes de Castelló, València y Alicante promovida por el Consorci de Museus hace tres años, un proyecto que nos ha llevado a trabajar junto a otros museos del Estado español afianzando nuestra colaboración con otras instituciones culturales como el Museu Nacional d'Art de Catalunya, la Reial Acadèmia Catalana de Belles Arts de Sant Jordi, el Museu de Valls, el Museo del Romanticismo o la Real Academia de la Historia, como ejemplo de la calidad de las obras de Rodes".

Vicente Rodes Aries (Alicante 1783 – Barcelona 1858) es uno de los artistas de mayor calidad y producción retratística de la primera mitad del siglo XIX. Sin embargo, hasta ahora el conocimiento de su obra había quedado restringido a las escuetas citas en los diccionarios de pintores, a estudios ya centenarios -como el que le dedicó Carlos Pirozzini en 1891 o el artículo de Maurici Serrahima en el Butlletí dels Museus d’Art de Barcelona de 1935- o a un escaso número de coleccionistas que atesoran sus pasteles, óleos y dibujos.

Su obra no se había visto más que en contadísimas muestras colectivas, realizadas a caballo entre los siglos XIX y XX, y la única muestra monográfica de entidad se debió a la iniciativa de su nieto, Fidel de Moragas i Rodes, en 1926 en Valls. 

En este sentido hay que resaltar, por tanto, que un elevado número de las obras que forman parte de este proyecto son inéditas al público.

Comisarios: Pilar Tébar Sergio Pascual.