martes, 18 de junio de 2019

LA FALLA (III). FALLAS FUERA DE FALLAS


Por: Iván Esbrí Andrés
Licenciado en Historia y Postgrado en Educación Artística y Museos
Miembro de la Associació d’Estudis Fallers.

 Roller-up promocional de la exposiciónFalles fora de Falles.
 Els altres temps de la Festa
,
Museu Faller de València.
Foto Iván Esbrí.
Tras un largo paréntesis sin publicar por motivo de los compromisos profesionales de quien escribe, como por ejemplo la razón de este nuevo texto, emprendemos el tercer capítulo dedicado a las fallas en Sinergias4G Artes Visuales. La falla, tal como comentamos en las entradas precedentes, es una de las expresiones del arte visual más completas: proceso creativo, literatura, escultura, etc.

Así lo viene confirmando desde el pasado jueves 6 de junio la exposición y catálogo que el compañero de estudios falleros Manuel Muñoz Ferrer y un servidor hemos comisariado: Falles fora de Falles. Els altres temps de la Festa (“Fallas fuera de Fallas. Los otros tiempos de la Fiesta”), en el Museu Faller de València abierta hasta el próximo mes de diciembre.








Un de las salas de la muestra. Foto Iván Esbrí.
Este bien explícito título nos lleva a más de un centenar de fallas -realizadas por otro casi igual número de artistas falleros y creativos- totalmente descontextualizadas tanto del calendario del mes de marzo, que enmarca los días grandes del festejo fallero, como de este mismo al no haber tras éstas fallas fuera Fallas comisión fallera alguna.

Las fallas fuera de Fallas, o “complementarias” como las define el profesor y director del Museu Faller Gil-Manuel Hernández, cumplen primero con el ejercicio esencial de su proceso constructivo (idea, guión, boceto, volúmenes) por parte de un artista fallero y, en no pocas ocasiones, en combinación con autores provenientes de otras artes (pintura, cómic, escultura, diseño); segundo con su potencial como género y forma de expresión plástica, en este caso al servicio de eventos diversos extrafalleros; y tercero con su sentido y rito, como es su combustión final.

El número y diversidad de las fallas documentadas ha conllevado el encuadre de las mismas dentro de cuatro tipologías, de acuerdo a los eventos por los cuales se plantaron y quemaron. Si bien, los comisarios no queremos pecar de categóricos en tal clasificación, al ser conscientes de que una falla puede estar en una u otra tipología según el análisis u óptica desde la cual se quiera ver. Igualmente, y siendo sinceros, no todas las fallas tienen un tratamiento igual, motivado esto por el grado de trascendencia de la obra, su calidad, el evento en si o la documentación conservada.

Las tipologías y sus fallas mayormente reseñables son:

---Fallas de congresos y ferias. València, ciudad pionera de las ferias de muestras (1909), ha sido sede de no pocos eventos de este calado. Destacan en este apartado las fallas salidas del taller de Vicent Luna para los congresos y ferias de Ortodoncia (1970, 1971), Jove Cambra (1974), Maxilofacial (1976), SERVIFASA (1979) o Expo Farmacia (1983, 1986), para las cuales contó con la colaboración de dibujantes del mundo del cómic como José Soriano Izquierdo y Antonio Edo Mosquera “Edgar”; así como la obrada en 1948 por el paradigmático artista fallero Regino Mas para el II Congreso Internacional de Hostelería; o El foc i el so, falla de Víctor Valero para el I Congrés de Cultura Popular “Jaume I”, celebrado en la Universitat de València en febrero de 1995.

Falla II Congreso Hostelería,
Regino Mas, València, 1948.
Archivo Iván Esbrí.

Pared dedicada a las fallas de congresos
realizadas por Vicent Luna.
Foto Iván Esbrí.























Falla I Congrés Cultura Popular,
Víctor Valero, València, 1995.
Foto Víctor Valero.
---Fallas conmemorativas y de acontecimientos. Conforman un grueso importante de la exposición y catálogo con una veintena de fallas documentadas. A su vez entre ellas se encuentran algunas de las hoy muy presentes en el imaginario del arte fallero como son Atlant modern, falla de los citados Vicent Luna y Soriano Izquierdo para el Mundial de Futbol de España de 1982; De Valencia yo te traigo, de Pepe Puche, falla de la Exposición Universal de Sevilla 1992; y las firmadas por Manolo Martín -artista fallero muy presente en la exposición- 100 años de Mariscal, junto con Xavier Mariscal (1988), El Semàfor d’Europa, junto con Francis Montesinos (1990) y la Falla de los Juegos Olímpicos de Barcelona de 1992, junto con Antoni Miralda. Sin descuidar de citar las fallas por los hermanamientos de València con Florencia, por José Devís (1988), y Maguncia, por Ximo Esteve y José Ramón Espuig (2018); y La Llibertat guiant el poble. Drets Humans, falla de Daniel López plantada en París por el Bicentenario de la Revolución Francesa (1989).







Boceto Atlant modern,
Vicent Luna-Soriano Izquierdo,
València, 1982.
Archivo Museu de l’Artista Faller.
Maqueta 100 años de Mariscal,
Manolo Martín-Mariscal,
València, 1988.
Foto Iván Esbrí.


























Falla Olímpica, 
Manolo Martín-Antoni Miralda,
Barcelona, 1992. 
Archivo Emedoble Taller.

---Fallas en festividades. Plantadas en el contexto de otras fiestas no falleras, son la tipología que mayor número de fallas ha aportado a la muestra por la variedad de celebraciones que abarca (fiestas patronales, desfiles, festivales) periodicidad (décadas), ciudades (Barcelona, Getafe, Bruselas, Lancaster) y artistas falleros autores, como el inconformista y transgresor Ricardo Rubert en los años 1950 por las Fiestas de Santiago Apóstol en Sama de Langreo. En esta tipología se encuadra la falla fuera de Fallas más antigua documentada: La tía Javiera, de Roberto Roca, plantada en el distrito de Chamberí de Madrid por las Fiestas de San Isidro en 1915.



Artículo sobre las fallas de Sama de Langreo realizadas por Ricardo Rubert. Archivo Iván Esbrí.
---Fallas como intervención en el espacio público. Son la tipología que mayormente confirma a la falla como un género plástico con capacidad de expresar y canalizar un mensaje a través de las formas (figuración narrativa), con los baluartes añadidos que ha de ser plantada en un entorno urbano como lugar de exposición y destino final (quema). Son además las fallas que mayor número de publicaciones han generado: documentales, libros, dípticos, reseñas en prensa, etc.

Los desastres de la Guerra, Caballo de Troya,
Daniel G. Andújar-Manu Martín,
València, 2018. Foto Iván Esbrí.
Por ejemplo Los desastres de la Guerra, Caballo de Troya, de Daniel G. Andújar y Manu Martín, de la cual se habló en el capítulo anterior. Manu Martín, Emedoble Taller, continuador de la filosofía creativa de su padre Manolo Martín, aporta en este apartado fallas con Sigfrido Martín Begué, Antoni Miralda, Miquel Navarro y Santiago Sierra.

Caben destacar también los Catafalcos de Bámako, de Óscar Mora-Xavier Monsalvatje, en 2001; Instal·lació Efímera Combustible y Instal·lació Genèrica de Localització Urbana, de Marisa Falcó-Paco Pellicer “Fet d’Encàrrec”-Manolo García, en 2008 y 2011; Renaixement, de Miguel Arraiz-David Moreno “Pink Inturder”, falla para el Burning Man de Nevada en 2016; La Falla Silvestre, del col·lectiu “la Silvestre”, en 2017; y Tracapelló, de Marcel·lí Antúnez (la Fura dels Bous), en 2017.

Renaixement,  Miguel Arraiz-David Moreno, València, 2018. Foto Iván Esbrí






La Falla Silvestre, la Silvestre, València, 2017. Archivo la Silvestre.


---Enlaces de interés:

https://www.elmundo.es/elmundo/2008/02/07/valencia/1202399227.html artículo “Fallas y ¿arte?” El Mundo (consulta 18.06.2019)

http://emedoble.es/ (consulta 18.06.2019).



http://www.pinkintruder.com/ (consulta 18.06.2019; en inglés).

http://www.vicentelunavalencia.com/ (consulta 18.06.2019).