viernes, 3 de mayo de 2019

LLEGA A ONTINYENT LA EXPOSICIÓN QUE CONMEMORA LOS 600 AÑOS DE LA GENERALITAT VALENCIANA


Hasta el 11 de octubre

Casa de Cultura - Palau dels Barons de Santa Bàrbara
Calle Mayans, 26

         

La Generalitat Valenciana conmemora, bajo el título de “La memoria del Reino. 600 años de la Generalitat Valenciana”, el sexto centenario de la creación de la Diputación del General del Reino de València como institución permanente. La Diputación del General del Reino de València, nacida con una finalidad fiscal y financiera, acabaría ostentando la más alta representación política del Reino. Su creación, en 1418, hay que enmarcarla en la consolidación de la organización política e institucional del reino del siglo XV, la cual perduró hasta 1707. La presente publicación pretende dar una visión general de la historia de la institución y complementar las exposiciones del Palau de la Generalitat.


Consta de cuatro apartados:
- La memoria del Reino
- El origen del escudo de la Generalitat
- El Palau Vell de la Generalitat. Una visita guiada en 12 pasos
- Las cecas valencianas. La Colección de Vidal Valle Ortí



La exposición “La memoria del Reino” pretende conmemorar el sexto centenario de la creación de la Generalitat Valenciana, la cual, nacida con una finalidad fiscal y financiera, acabaría teniendo la más alta representación política del Reino. La creación de esta, en 1418, hay que enmarcarla en la consolidación de la organización política e institucional del Reino del siglo XV, la cual perdurará hasta 1707. El título de “La memoria del Reino” hace referencia al contenido de la exposición, que la conforman básicamente documentos del archivo de la propia Generalitat, una institución del Reino y no del rey. El rey mandó, en 1758, que el archivo de la Generalitat se incorporase al Archivo del Reino de València, pero la transferencia definitiva se realizó en 1845.


Creación y organización
La Generalitat Valenciana, como sus homólogas catalana y aragonesa, había estado instituida mucho antes, durante la segunda mitad del siglo XIV, en el contexto de la larga guerra con Castilla, cuando se hizo necesario un esfuerzo económico para hacer frente al enorme volumen de los gastos bélicos. Concretamente, la Generalitat Valenciana tiene el origen en las Cortes de Monzón de 1362-1363, que convocó el rey Pedro el Ceremonioso, que pidió un donativo de 250.000 libras para hacer frente a las necesidades financieras de la Corona.

El problema eran los gastos extraordinarios que provocó la guerra, ya que las tropas castellanas habían invadido la Corona de Aragón. El donativo se aprobó de manera global, pero el reparto se hizo por compartimiento de cada uno de los reinos. Para reunir la suma asignada al Reino de València, las Cortes Valencianas eligieron y nombraron a unos diputados encargados de su recaudación. Los diputados, nombrados en representación de los tres brazos (real, militar y eclesiástico), conformaron la primitiva Diputación del General, que en su origen no era sino una comisión permanente (es decir, una diputación) de Las Cortes.

El cargo de diputado duraba un año (aunque posteriormente se prolongaría durante todo el período de recaudación del donativo) y al principio el número de diputados era variable, hasta que acabaron siendo dos por cada brazo. Poco a poco, aparecerían nuevos oficiales, como los claveros, los contadores o los administradores.


Inicialmente la Generalitat fue una institución inorgánica, de manera que después de recaudar el donativo desaparecía. Desde un principio, sin embargo, tuvo unos rasgos diferenciadores que la singularizaban. Cuando el rey solicitaba un subsidio en Las Cortes, estas no solo negociaban con el monarca la cuantía del donativo, sino que se reservaban también la recaudación y la administración de los impuestos ordenados para reunir la suma acordada, igual que pasaba en Borgoña y en los Países Bajos, pero al contrario de lo que sucedía en Francia y en Castilla, donde el soberano se reservaba la gestión del impuesto.

El pactismo característico de los estados de la Corona de Aragón y la misma existencia de una institución representativa del Reino, y autónoma respecto de los oficiales reales, no era, pues, una peculiaridad exclusiva suya, sino que existió también en otros países de Europa occidental. La función principal de la nueva institución era recaudar las “generalidades”, una serie de impuestos indirectos sobre la entrada y la salida de mercancías del Reino de València o sobre la compra y el consumo interior de estas.

El principal de estos impuestos era el “tall del drap”, que afectaba a los productos textiles, pero había muchos más productos grabados. Pero no fue hasta Las Cortes de 1417-1418, que convocó Alfonso el Magnánimo, cuando la Generalitat Valenciana se consolidó como una institución permanente, que se desarrolló plenamente y funcionó de manera continuada.


Antes, en Las Cortes de 1401-1407, la Generalitat había consolidado su estructura administrativa, que descansaba fundamentalmente en los seis diputados (dos por cada brazo), que eran los máximos responsables de la administración del donativo, y los doce oficiales: tres claveros, tres administradores y seis contadores.

En Las Cortes de 1417- 1418, los estamentos valencianos ofrecieron al rey un donativo de 189.000 florines y el 22 de marzo de 1418, en el convento de Santo Domingo, aprobaron los capítulos para recaudarlo. Encontramos la novedad que, en el capítulo sexto, se limitaba el ejercicio de los diputados a tres años, y se autorizaba a los diputados del brazo militar y eclesiástico a elegir sus sucesores en el cargo, mientras que a los del brazo real los nombrarían las ciudades y las villas reales. Constituían esta primera Generalitat los diputados Hug de Llupià, obispo de València; Romeu de Corbera, maestro de la orden de Montesa; Alfonso de Aragón, duque de Gandia; Lluís Carbonell, caballero; Bernat Joan, ciudadano de València, y Bernat Costejà, vecino de Alzira. A la consolidación de esta también contribuyó la emisión de deuda pública en forma de venta de censales, la primera deuda soberana o estatal de Europa, los intereses de la cual se pagaban con los ingresos fiscales que recaudó la institución, conocidos como las “generalidades”, que pasaron a ser así permanentes y regulares.


Resumiendo, las nuevas instituciones, las guerras, la fiscalidad y las finanzas, y muy especialmente la deuda pública, están en el origen de la forma que adoptaría la construcción del Estado en los territorios de la Corona de Aragón, incluido el Reino de València, caracterizada por un equilibrio superior de poder entre el rey y el Reino y por la participación de la representación política de este, a través de la Generalitat, en la administración fiscal y financiera del Estado. Con el tiempo, la Generalitat asumiría también funciones políticas, aunque debió compartir la representación del reino con otras comisiones o “diputaciones”, cosa que provocó algunos conflictos.