viernes, 3 de mayo de 2019

«ARSENAL» DE JOSÉ PICAZO EN LA CAPELLA DEL ANTIGUO ASILO DE ALCOY


Inauguración: 10 de mayo, 20 h.

La Capella de l'Antic Asil presentará ARSENAL de Jose Picazo, Para entonces, se ha cuenta con la colaboración de Demian (We Are Not Brothers) y Juan Carlos Cembreros (ScreenWarriors) y Cerveses Lluna. Tres artistas unirán sus talentos para crear una simbiosis pictórica, musical y visual. La parte musical estará a cargo de Demian (We Are Not Brothers), quien aportará su música electrónica noise post-industrial. Por su parte, Juan Carlos Cembreros (ScreenWarriors) será el vídeo-artista que se encargará de los visuales, con vídeo-mapping incluido, y por último, Jose Antonio Picazo presentará su nueva exposición ARSENAL.

El espacio es la sala de arte La Capella de l'Antic Asil, del Ayuntamiento de Alcoi, una fantástica iglesia desacralizada en la que crearán una nueva espiritualidad propia que hablará de una particular visión de nuestra sociedad desde sus ritmos de vida y desde el prisma del peso del entorno industrial y post-industrial. Este evento multidisciplinar se va a generar exclusivamente para esta inauguración.

José Antonio Picazo nació en Francia en 1972, y reside en Valencia desde el año 2000 donde produce la mayor parte de su obra artística.

La obra de Jose Antonio Picazo habla sobre ritmos heredados de la revolución industrial en nuestro mundo, habla de nuestra vida cotidiana, habla de una realidad que parece intangible. Antes de la revolución industrial los hábitos eran otros, los tiempos iban marcados por las estaciones, se acoplaban a los bioritmos de la tierra. Actualmente nuestros ritmos van marcados por la producción industrial, por las tareas repetitivas y diarias que nos impone el marco que nos rodea. Esta situación nos deja poco tiempo para sentirse en armonía con nosotros mismos y con la tierra que pisamos. Sólo algunos privilegiados se han ganado el tiempo de la reflexión, el tiempo del desarrollo personal o simplemente se han ganado tener tiempo, uno de los mayores lujos de nuestra era. Pero también esta revolución nos aportó el bienestar que hoy conocemos. La propuesta para la Capella del Antic Asil quiere hacer énfasis en los materiales utilizados por el artista durante su carrera. Cada uno de ellos tiene su simbología y permite trasladar mejor el mensaje. Esta exposición está divida en partes.

La primera se realiza sobre telas y quiere hablar del carácter primitivo de la revolución industrial, de los orígenes  de los ritmos de vida que llevamos actualmente.

La segunda corresponde a obra realizada sobre cartón reciclado queriendo hablar de una sociedad en transformación, la tercera  se ha realizado con acrílico sobre bastidor.

La pintura es para el artista la base de toda su obra donde quiere reflejar, a modo de paisaje, los ritmos de vida de nuestro presente.

La cuarta parte son esculturas realizadas con palets queriendo hablar del peso del sistema económico actual  y de su carácter también primitivo.

La quinta parte está realizada en impresión 3D, donde la realización física de la obra se realiza sin la intervención del artista, queriendo hablar así de una sociedad dónde el ser humano va perdiendo poco a poco su lugar como simple elemento productivo. Y finalmente la exposición se acaba con una parte digital hablando de una sociedad  cada vez más virtualizada y de su origen en las matrices de los telares programables de Jacquard.

En definitiva esta exposición quiere hacer un recorrido sobre la obra del artista, con el fin de reunir en un mismo espacio la globalidad su percepción de la sociedad desde su origen industrial y desde el arte abstracto.
  
Nos comenta el propio José Antonio Picazo, “El trabajo sobre tela se inició aquí en Alcoy en una exposición llamada de Igual a Igual donde se realizó una exposición que tenía la siguiente base teórica y que sigue actualmente vigente: Ni mayo 68, ni la revolución francesa, ni el marxismo, cambiaron nuestras vidas como nos la cambió la revolución industrial. El cambio actualmente necesario debería de ser del mismo calado. Esta es la premisa expresada en el libro de Jacques  Rancière, El espectador emancipado de la que parten estas obras. Las obras que aquí se exponen quieren representar los ritmos heredados de la revolución industrial. En nuestros días vivimos con ritmos que nos vienen de aquella época, homogéneos y repetitivos.

Si bien aquellos cambios nos pudieron aportar bienestar,  grandes cambios tecnológicos y avances sanitarios, entre otras cosas, también nos aportó una forma de vida radicalmente marcada por los tiempos de la fábrica, que con el paso de las décadas se ha ido acelerando llevándonos a una situación prácticamente binaria de trabajo y descanso, dejando poco sitio para otras cosas como la cultura y el pensamiento En esta ciudad tan relevante para la revolución industrial como es Alcoy, el patrimonio industrial se vive en cada esquina pero quizás muchas de las antiguas fábricas abandonadas se han convertido en No Lugares, es decir, espacios que existen pero ya no se miran o no se quieren ver.

Es por ello que esta exposición no solo se ubicó en la sala de la Unesco sino que salió y se desarrolló también en la entrada de varias fábricas para que la obra realizada y lo que la inspira se encuentre al mismo nivel de abandono y decadencia, con ello generar una metáfora sobre la necesidad de superar este modelo industrial en el que vivimos y que damos por intangible. Tampoco me quiero quedar con este mensaje que a priori puede parecer pesimista, sino que quiero hacer hincapié en que la cultura puede ser ese elemento generador que vuelve a dar vida a estas fábricas. Se podría tomar por ejemplo muchas fábricas rehabilitadas de Alcoy o los ejemplos mostrados en el Libro Espais recobrats, de Ferran Pont y Teresa Llordes.

Esta exposición se hizo con la esperanza de que pueda generar una reflexión y hacer su aportación en la problemática en torno a la recuperación del patrimonio industrial. También las esculturas realizadas en madera, presentadas por primera vez en La Capella de l'Antic Asil,  siguen esta filosofía es decir querer enfatizar en el carácter primitivo del origen de la revolución industrial visto desde nuestros días, pero también quiere marcar el peso del sistema en nuestras vidas cotidianas”.