miércoles, 13 de marzo de 2019

“NENDO” EN EL MUSEO NACIONAL DE CERÁMICA GONZÁLEZ MARTÍ.




El Museo Nacional de Cerámica y Artes Suntuarias “González Martí” y la Escola d’Art i Superior de Ceràmica de Manises presentan la exposición «Nendo» que exhibe la obra reciente de dos ceramistas, la española Patricia Varea Milán y el japonés Takashi Matsuo. «Nendo» es una palabra japonesa que se usa para nombrar la arcilla, ese material primigenio que es la base de la obra de los dos ceramistas. La exposición estará abierta al público del 21 de febrero al 14 de abril de 2019 en las salas de exposiciones temporales I del Museo.



En el contexto actual los conceptos de «artista» y «artesano» necesitan una relectura. La categorización establecida por el sistema de las Bellas Artes carece de sentido, las habilidades y los conceptos no pueden disociarse. Hoy la idea del «artesano» está ligada a habilidades, capacidades técnicas y funcionalidad, mientras que las creaciones del «artista» se entienden como Arte en mayúsculas, autónomo y sin vínculos funcionales. Ambos términos son a menudo utilizados con frivolidad, vinculados a modas y tendencias, víctimas de promociones absurdas que se mezclan con lo «folklórico», donde la «calidad» está en segundo plano, y lo que es realmente válido es la «apariencia» que muchas veces representa valores de otros tiempos.



Es muy difícil trazar la línea que separe los dos conceptos, por eso es mejor no trazarla. En la Antigüedad esta división no existía, restablezcamos la unidad. La sociedad necesita al artista/artesano. Esta afirmación es incuestionable e inherente al ser humano. Lo que el artista/artesano hace vale dinero y utiliza recursos; por estas razones hay que diferenciar entre lo aparente y lo real, entre lo que parece y lo que es. La consideración de artista/artesano pasa por el reconocimiento social, que percibe en su trabajo los valores que le dan sentido. La cerámica, como material para elaborar creaciones artísticas o funcionales, es compleja desde el punto de vista técnico. Contemplada desde una cierta distancia presenta las mismas características, algunas veces hasta cuesta diferenciar el material en el que están construidas las piezas y la técnica con la que se conformaron. Es necesario un análisis más detallado del objeto para entender su esencia.




«Nendo» es una palabra japonesa utilizada para nombrar genéricamente a la arcilla, ese material primigenio utilizado para dar forma a los objetos, esos que nos acompañan todos los días como compañeros silenciosos pero que son de arcilla. De arcillas de diferentes tipos están hechas las esculturas y las piezas que se muestran en la exposición. Aparentemente son dos ceramistas muy diferentes, debido sobre todo a su origen. Sin embargo, una lectura más sosegada de su trabajo mostrará los vínculos que existen entre sus trabajos. Ambos trabajan en alta temperatura en gres o porcelana y llevan en sus procesos de cocción el material al límite; este aspecto es obviado en la artesanía «folklórica». 



Ambos buscan la resistencia en las piezas utilitarias que producen, pero al mismo tiempo que sean sutiles, finas, delicadas, pero con suficiente peso como para «sentirlas». Ambos buscan el quid diferencial de su trabajo en su propio interior. Sus piezas son reflexiones sobre ellos mismos y sobre lo que les rodea. Ambos sustentan sus creaciones en sus propias creencias y personalidad. «Nendo» no mezcla culturas, es la cultura híbrida y global de nuestro tiempo, las producciones que la conforman están lejos de etiquetas y mercantilismos, es sincera, real, cotidiana. Representan las ideas y los valores de una sociedad que percibe el momento de una forma distinta. A ambos les interesa la individualidad, no la uniformidad, sus piezas desean identificarse con sus observadores y romper la estandarización. «Nendo» son muchas arcillas modeladas con los mismos principios. «Nendo» es la expresión de las ideas y de los sentimientos de sus creadores.

Pascual Timor · Escola d’Art i Superior de Ceràmica de Manises