viernes, 1 de febrero de 2019

DIS-CONTINÚA DE CAYENTANO FERRÁNDEZ EN EL MUSEO DE LA UNIVERSIDAD DE ALICANTE

Hasta el 3 de marzo

La obra de Cayetano Ferrández (EL NO LUGARfundamentalmente fotográfica, se extiende de forma natural hacia el video y la escultura,  con el énfasis de quien quiere recrear de nuevo las tres dimensiones perdidas en la foto. El autor nos propone introducirnos en su pequeño lugar de trabajo, haciéndonos partícipes de las escenografías en el espacio de la sala.

Los muñecos que antaño fueron figuras de acción, gracias a la iluminación y al gris que los cubre, ahora se tornan actores de este teatro del absurdo, donde el autor enfatiza expresiones y diálogos en mundo distópico cuya única función es identificarnos con ellos,  empatizar,  para después cuestionarnos sobre nosotros mismos.

 

Del trabajo comenzado en 2012 bajo el título de el hombre gris  presenta aquí es una selección entorno a la desestabilización de la mente, nos introduce en el concepto de que toda idea brillante es fruto del desequilibrio (todos sabemos que las etapas de crisis son especialmente productivas e ingeniosas) y la locura no es sino una forma creativa de ver la realidad. Es en esa falta de linialidad, de discontinuidad que progresamos como especie.

El artista se vale de la simbología de los objetos para hacernos entender los juegos de poder representados en las sillas, las mismas que quedan vacías ante los pulpitos de estos gobernantes desquiciados o políticos del revés, las muletas que apuntalan la razón o convertidas en alas para vencer debilidades, las cariátides que soportan la mesa como soportamos todo tipo de reglas, la escuadra como forma de mirada al diferente.












En los retratos el autor trata de hacernos reflexionar en torno a la condición humana y su fragilidad, son  espejos donde es muy difícil no verse reflejado.

Desde  este circo mental donde nos encontramos, como  seres inestables, que viven en  esta sociedad caótica y errática, donde la maleabilidad de la mente es nuestra única herramienta, nuestra fuerza ante el  discontinuo movimiento de los acontecimientos.



El artista.
Cayetano Ferrández (Dolores, Alicante, 1963)
Se forma como autodidacta en talleres de Arte y Fotografía con autores como Javier Vallhonrat, Joan Foncuberta entre otros. Imparte cursos de Fotografía en distintos centros de Arte en la ciudad de Alicante, así como charlas y conferencia para distintas instituciones. 

Comienza su labor fotográfica en 1986, dentro del ámbito analógico, con la representación humana como territorio, donde desarrollar proyectos entorno a la expresión corporal. Para sus primeros trabajos de marcado carácter teatral hace uso de la figura humana como aproximación a la plástica. En su primer trabajo en la galería Casar de Alicante “Vírgenes, Santos y Mártires” en 1989, recrea la imaginería santoral, donde sus modelos son personas de su entorno como amigos y familiares. Hacia 1997 realiza la serie “la danza de los malditos” con modelos provenientes del mundo de la danza, desarrollando el corpus de lo que van a ser sus temas principales, la incomunicación y las relaciones humanas.













Con el nuevo siglo comienza a trabajar con muñecos y fruto de ello surge la serie “Es plastic” expuesta en la galería Dipósit 19 en 2001, donde la visión adulta de aquellos cuerpos perfectos (Barbie y Kent) dan como resultado fotos de un marcado carácter sexual. De los trabajos posteriores “Dasein” expuesto en el Centre Cultural Sant Gilles de Bruselas en 2004, o “El viaje de no retorno” realizado en 2008 son el tema social, que ya no le abandona en toda su trayectoria. La crisis es algo que se palpa en “Metáforas Apocalípticas” expuestas en la galería Aural en 2010. Pero sobre todo es con la serie “El hombre gris” de 2012, expuesta por primera vez en 2015 en el Museo del Carmen de Valencia y en 2019 en el Museo de la Universidad de Valencia, es donde encontramos un cambio sustancial, una aproximación al  ámbito escultórico y video gráfico.

El hombre gris, el trabajo más amplio, formal y conceptualmente, es donde el autor condensa la experiencia de los proyectos anteriores, con una visión en ciertos momentos surrealista, de marcado carácter simbólico, donde nos mete de lleno en su propio universo. Nada es fruto del azar, las escenografías de corte irónico muchas de ellas nos trasladan de lo social a lo personal. La empatía producida por los personajes nos hace reflexionar sobre la condición humana. Es ese carácter distópico del hombre gris que nos enfrenta a relaciones de poder, de marginalidad social, donde dinamita nuestras estructuras mentales, nos descoloca y nos enfrenta a nuestras propias miserias, claro es, que también deja una pequeña puerta a la esperanza.
  
Entre sus exposiciones colectivas podemos destacar “Signos de los tiempos“ en 1992, Asturias; “Esculturas en Dos Dimensiones. Fotografía Contemporánea” Castillo de Sta Bárbara en 2005, Alicante; “TRANS-IT” de 2006 en la Sala Luz y Oficios, La habana Vieja, Cuba; “From one side of another” XI Cairo Bienale, Egipto en 2008; “Europia” Abadía de Neumünster en Luxenburgo en 2010; “Expressions del Patrimoni” Museo de Bellas Artes de Valencia en 2011; “ 365 ALC PAISATGE” Lonja del Pesacdo, Alicante en 2018.

Su obra se encuentra representada en colecciones públicas como en Museo de la Fotografía de La Habana o particulares.