jueves, 13 de diciembre de 2018

«IGUAL A IGUAL» DE JOSÉ ANTONIO PICAZO EN EL IVAM CADA ALCOI


Por: JOAN JOSEP SOLER NAVARRO. 
Historiador del Arte. Postgrado en Educación Artística y Museos. Postgrado en organización de exposiciones, marketing y comunicación. Miembro de AVCA. Aso. Vciana. Críticos de Arte. Miembro del ICOM-UNESCO. Consejo Inter. de Museos.

Las inquietudes artísticas de José Antonio Picazo empiezan en París, lugar de nacimiento (1972). Se Licenció en la Facultad de Bellas Artes de Valencia. Ha realizado exposiciones en numerosos espacios en el territorio valenciano, en el resto de España, en Francia, Irlanda, EE.UU. Trata de hacer que cada exposición sea un nuevo experimento y una nueva fuente de investigación. 




Pregunta Joan Josep Soler:
La exposición «De igual a igual» que podemos ver ahora en el IVAM CADA ALCOI es un proyecto artístico en el que llevas trabajando hace unos años. Háblanos de este trabajo. ¿Son lienzos? Técnica pictórica, tamaños, motivo…

Responde José Antonio Picazo.
En el IVAM CADA ALCOI encontramos un homenaje a través de fotografías y partes de telas. Nace en 2015 cuando Rubén Fresneda me propuso exponer en la sala Amics de la Unesco. Esta idea que hubiese podido quedarse en una exposición al uso, acabo convirtiéndose en un proyecto artístico de más calado.

Mi pintura viene muy marcada por lo que supuso la revolución industrial en nuestras vidas actuales, y esta propuesta me llego desde la cuna de la revolución industrial en la comunidad valenciana. La unión entre ambas cosas dio pie a realizar este proyecto que llevaba en si diferentes objetivos.

El primero, era volver a dar visibilidad a estos “no lugares”, (concepto desarrollado por Marc Augé), que son las fábricas abandonadas que rodean Alcoy o que se encuentran dentro de su propio núcleo. Donde los habitantes pasan a su lado sin ya ver estos espacios, como si no existieran.

El segundo objetivo era poner obras que se inspiran en la industria en su mismo lugar de inspiración. De ahí el título “de igual a igual”, como si fuese un dialogo cara a cara entre las obras de artes y estos espacios que se encuentran por primera vez.

  
Estas intervenciones se repartieron las zonas del Tossal y del Molinar con obras que podían ir desde los 2m x 1,5m hasta 2,4m x 8m, realizadas en acrílico sobre tela. El carácter monumental de estos edificios requerían obras de un tamaño también considerable para poder empezar a generar un dialogo.

  
En algún momento has dicho “Ni mayo 68, ni la revolución francesa, ni el marxismo, cambiaron nuestras vidas como nos la cambio la revolución industrial. El cambio actualmente necesario debería de ser del mismo calado”. La pregunta es ¿qué cambió?

Actualmente un cambio parece obvio e ineluctable, en esto, muchos de nosotros estamos de acuerdo. En cambio en los motivos y en las soluciones es donde hay una gran diversidad de opinión.

Porque digo que la revolución industrial nos cambio la vida como pocas revoluciones. Básicamente por el simple hecho de que pasamos de un ritmo agrario a un ritmo industrial, y estos ritmos son realmente el fundamento de mi pintura.

Pasamos de depender de ciertos biorritmos que nos conectaban con nuestro entorno natural y humano, a ritmos que ya no dependían de si hiciese sol o lloviese, sino de una campana que marcaba nuestra entrada en la fábrica. A partir de aquí podríamos desarrollar mucho más sobre lo que esto supuso en nuestra nueva forma de vida, tanto para lo bueno que aporto, como para lo malo.

Pero vamos a saltar directamente a nuestra actualidad, vemos que las estructuras que se construyeron en aquella época siguen vigentes, por ejemplo en educación, vemos como nos siguen preparando, casi exclusivamente para nuestra incorporación en el mundo laboral. También podemos coger el ejemplo de los partidos políticos, desde los ultra-neoliberales hasta el comunismo más duro, vemos que todos se apoyan en la fuerza obrera exclusivamente, y se sigue haciendo obviando todo lo que está ocurriendo en nuestro alrededor.

En pocos años ya no habrá trabajo para todos (¿quizás lo estemos notando ya?), la inteligencia artificial, la automatización, la robotización han venido para sustituir gran parte de nuestros puestos de trabajo y no lo digo yo, lo dicen personas como Jack Ma dueño de Alibaba Group, millonario donde los haya.

  
También podríamos hablar del filosofó Byung-Chul Han y muchas más personalidades. Hay un consenso importante entorno a esta evidencia.

En mi opinión estamos frente a una oportunidad de un calado tan importante como fue la revolución industrial, básicamente porque nos puede devolver nuestro lado más humano, no tenemos por qué ser simples elementos de producción, el ser humano es bastante más interesante.

Realmente soy tecnófilo, creo que la tecnología nos puede aportar cambios sustanciales, como dice el artista Moises Mañas, “…no creo en la magia negra, porque tengo que creer en la tecnología negra… eso si no debemos perder el espíritu crítico”.

Pues en esta línea se dirige mi discurso, que los cambios tecnológicos nos pueden retirar de nuestro carácter productivo y devolvernos a ser algo más humanos, con todo lo que conlleva esta palabra. Sobre esto también podríamos hablar mucho, sobre los cambios de estructura económica que nos deben de acompañar, sobre la resistencia de algunos poderosos para que este cambio no se produzca, sobre lo que supondría a nivel educativo, y sobre todo sobre nuestra construcción vital…

Ante este discurso me suelo encontrar con gente que define la propuesta a la que adhiero de utópica. Frente a esto suelo contestar que en primer lugar que nada es intangible, vivimos en una sociedad que ha construido el ser humano y que por lo tanto puede tener tantas facetas como queramos. Por otro lado suelo poner el ejemplo de nuestra seguridad social, realmente somos consciente que tenemos asistencia sanitaria gratuita, no hace tanto esto era absolutamente impensable, no llegaba a ser ni imaginable. Bueno y aquí estamos, la cuestión es elegir un camino.

¿Cómo crees que ha afectado la Revolución industrial de los años ochenta en nuestra sociedad en general y concretamente en la Comunidad Valenciana y las comarcas de l’Alcoià, Comtat, y la Vall d’Albaida?

Me he interesado mucho sobre el carácter específico de lo industrial, en el Alcoià principalmente, sin ser especialista en la materia, ni pretenderlo.

Si bien la fabricación, como por ejemplo de papel fue bastante anterior a la revolución industrial, esta última le dio un carácter especifico a esta comarca. Desde un punto de vista productivo y económico parece que es bastante obvio. Pero también desde un punto de vista cultural, puesto que la Comunidad en general se basaba económicamente en el sector agrario y en cambio El Alcoià, por sus características hidrográficas, atrajo el mismo tipo de fábricas que se construían en las zonas del Baix-Llobregat. Lo que llevó hacía aquí, la cultura del modernismo, que no solo conectó con la cultura catalana, sino que también con los numerosos países Europeos que ya llevaban varios años dentro de esta revolución industrial. Convirtió toda la comarca en una de las más ricas de la comunidad tanto a nivel económico como a nivel cultural.

Precisamente hace unos pocos días un empresario alcoyano me comentaba que cuando se hablaba de que el 80% de las fábricas estarían actualmente cerradas, nadie se lo creía. Ahora están cerradas más del 80%. Quizás este exceso de confianza de los años ochenta, fue también uno de los agravantes de la crisis actual de la zona.







Más concretamente, ¿cuáles son las consecuencias HOY de aquella revolución industrial?

Al hilo de lo que estaba comentado, el pasado es algo que no se pueda modificar, de ninguna manera, es el que es, por lo tanto mejor hablar del hoy y del mañana también.

Cuando entro en la ciudad de Alcoy se respira un ambiente diferente a otras ciudades de la comunidad, tiene un carácter que le hace muy específico que le da esta peculiaridad, y esta proviene precisamente de lo que aporto la industria y toda la cultura que vino con ella. Ahora bien, los retos que tiene que afrontar esta comarca son numerosos y complejos, y la preservación de esta cultura es uno de ellos, para lograr mantener esta identidad a modo de foco de atracción importante, que al mi parecer no se acaba de explotar del todo.

Por otro lado también puedo lograr entender que pueda existir un hartazgo de lo industrial, puesto que es omnipresente en la ciudad y que en un momento dado se le haya dado la espalda. Pero a su vez estoy convencido de que si se hubiese salvado a tiempo, hoy estos espacios estarían aportando dinero a la ciudad. 

¿De qué manera se refleja todo esto en tu proyecto artístico?
Como bien he dicho al principio, trato de pintar los ritmos de vida en los que estamos inmersos actualmente, lo hago con una estética industrial, porque nuestras vidas están profundamente marcadas por los ritmos que nacen de ella. Realmente lo entiendo como un paisaje, es decir pintar lo que ves, en mi caso sería pintar lo que percibes, las frecuencias, los horarios, nuestras estructuras vitales.

Es una forma de poner en evidencia en lo que estamos inmersos muchos de nosotros sin darnos realmente cuenta. Es también el primer paso para plantear algún tipo de cambio, y me vuelvo a repetir, nada es intangible.

Como habitante de ciudades desindustrializadas, como artista, ¿qué crees que debería hacerse con la arqueología industrial?
La arqueología en su acepción más global es algo que se suele cuidar bastante, en cambio en la arqueología industrial no tanto, se suele dejar estos edificios a su suerte hasta que llega un punto en el que los tienen que derrumbar.

En este ejemplo de la fabrica Miguel Payà, Las fotos superiores son de marzo de 2015, las fotos inferiores son de septiembre del mismo año. Básicamente vemos como desaparecieron todas las viguetas, dejando la fábrica sin techos ni suelos entre las plantas, y convirtiendo la planta baja en un amasijo de escombros.

 


Si que existen iniciativas privadas y públicas que recuperan algunas, pero la perdida desde un punto de vista histórico es sangrante. Es verdad que los costes son importantes, pero si se tomaría en serio esta cuestión podríamos salvar gran parte de este patrimonio, si se hicieran actuaciones tempranas y si esto estuviese legislado por leyes de protección de patrimonio industrial.

Podríamos reutilizar estos espacios, que son edificaciones, en muchas ocasiones, muy contundentes y por lo tanto muy duraderas en el tiempo. Con esto quiero decir que realmente a pesar de que la actividad para la cual estaban previstas se haya finalizado, se pueden seguir utilizando durante muchas décadas más y así ahorrarnos el tener que construir otro edificio y es una pena ver como se pierden. Solo basta ver la Universidad Politécnica de Alcoy como ejemplo de reaprovechamiento de una fabrica.

¿Que relación hay entre su obra pictórica y el libro Libro “Espais recobrats”, de Ferran Pont y Teresa Llordes?.

Este libro es principalmente fotográfico pero habla mucho! Es uno de mis referentes en cuestiones de recuperación de patrimonio industrial. Va en la línea de mi discurso pictórico y me permite imaginar un futuro mejor, puesto que simboliza esa evolución que tiene nuestra sociedad. Si bien la cantidad de fabricas abandonadas que existen en nuestro país representan perfectamente el fin de un sistema. Las fábricas recuperadas demuestran cómo hemos pasado de un mundo donde la alienación del trabajador era extrema, a un mundo donde el espacio para la cultura es cada vez más grande. En este libro se ven como antiguas fábricas se han recuperado para hacer bibliotecas, espacios de arte, espacios de encuentro.

Pero a su vez no es difícil imaginar cómo trabajaba la gente dentro de estas fábricas. Y la contraposición entre el pasado y el presente en un mismo espacio es francamente interesante, simbólico y muestra el camino a seguir.

Y ya que estamos hablando de libros no puedo dejar de recomendar el libro de Emili Teixidor “vida de colonia”, Habla de cómo se vivía en las colonias a principios de siglo, es una delicia recrearse en el.

Y el libro, este mucho más técnico, pero sin él cual no hubiese podido entender la idiosincrasia Alcoyana, que es “Origen y desarrollo de la cuenca industrial del río Molinar de Alcoy”, de Gilberto Olcina Lloréns.



Es verdad que puede parecer curioso que un libro tan técnico pueda ayudar a entender una cultura, pero el hecho de saber en qué año se construyeron las fábricas, quienes eran los dueños, cuantas personas llegaron a trabajar dentro, donde se ubican exactamente cada una de ellas, ayuda mucho a entender gran parte de lo pasaba en Alcoy en aquellos tiempos y porque hoy es como es.

¿Qué otras relaciones culturales encontramos en su obra?

Es verdad que al principio de mi carrera artística, buscaba muchos referentes, me inspiraba en ellos, estaban muy presentes. Como podían ser los constructivistas, artistas como Kupka o Sol lewitt, los clásicos libros de estudios en bellas artes. Pero ahora creo que la obra ha llegado a un punto de se alimenta por si sola y una exposición va inspirando a la siguiente de tal manera que ya existe una sinergia donde los referentes ya no son importantes.

En cambio sí que me gusta conocer el sitio donde voy a exponer, los libros citados antes los descubrí buscando información para una exposición en la provincia de Barcelona y para esta exposición de Alcoy.

También me gusta especialmente la filosofía puesto que me parece, al igual que las bellas artes, que son materias que llamaría “originarias” es decir que nacen de sí misma y dan base a una infinidad de otras materias.

Gustándome especialmente la filosofía de autores como Jacques Ranciére, su libro “el espectador emancipado” me ayudo a entender muchas cosas del mundo del arte, entre otras cosas. Paul Virilio y su visión de nuestra acelerada sociedad tecnológica. Byung-Chul Han, el filosofo de moda y su exageradamente catastrófica visión de la sociedad actual, pero con análisis muy pertinentes y otros autores.

Pero no sabría decir una referencia que se vincule directamente con mi obra, creo que ya vive por sí sola, casi fuera de mi control!

José Antonio Picazo con su obra expuesta en el IVAM CADA ALCOI. Foto: Marip Guiennot.