jueves, 29 de noviembre de 2018

LA NAU DE LA UNIVERSITAT DE VALENCIA REUNE MÁS DE MEDIO CENTENAR DE ILUSTRADORAS EN «OCULTAS E ILUSTRADAS »


Centre Cultural La Nau, Sala Estudi General.
Universitat de València

Hasta el 20 de enero de 2019.

Reportatge audiovisual de:
Joan Josep Soler Navarro
Historiador de l'Art.
Membre d'AVCA. Asso. Vciana. Crítics d'Art.
Membre de l'ICOM-UNESCO. Consell Inter. de Museus.

Antes de entrar a visitar la exposición acompañando a la Associació Fem Carrer (Feministes de carrer) nos encontramos con la Pedagoga Laura Pastor y con la Historiadora del Arte, Isabel Puig (Rima Educación). Ambas nos explican los contenidos de los talleres y espacios de educación artística para mediar entre los contenidos de la exposición y los espectadores.


La exposición.

Inauguración de la exposición. Foto de Cristina Durán
Comisariada por Cristina Chumillas, MacDiego y Melanie Lleonart, la exposición, no es únicamente una apuesta de género, sino un requerimiento de igualdad y una oportunidad para posicionar la labor de las ilustradoras valencianas.

El proyecto, según explican los comisarios, surgió ante la constatación que en la mayoría de los ámbitos profesionales, y concretamente en el de la ilustración, no se ha otorgado el mismo valor al trabajo de las mujeres que al de los hombres.

El objetivo es visibilizar el papel de las autoras en esta profesión que, además de olvidadas, pasaron desapercibidas: ocultas bajo pseudónimos, relegadas a tareas consideradas entonces secundarias y lejos de los cargos creativos de relevancia.

Desde principios del siglo XX, en Valencia ya existía una prestigiosa escuela de ilustradores: Raga, Pérez-Contel, Renau y Monleón son solo algunos de ellos. Valencia era la capital de la ilustración y aparecen medio centenar de grandes artistas, hombres, que trabajaron la imagen de las fallas, las ferias o los carteles taurinos. En lo que a las mujeres se refiere, no hay ni rastro.

De una manera similar a lo ocurrido en la historia del arte, las mujeres quedan ocultas a excepción de algunos nombres, como Manuela Ballester, que alcanzó cierto grado de reconocimiento al trabajar en el entorno de Josep Renau, su pareja. De esta época también destacan Pitti Bartolozzi y Juana Francisca, también conocida como Paquita Rubio, a la cual se deben algunos de los carteles más relevantes de la época.

Décadas después, con el surgimiento de las grandes agencias de publicidad en los setenta, las mujeres tampoco accedían a cargos creativos de relevancia en las empresas. No es hasta los años 80, época de esplendor para la creación artística, cuando empezaron a sonar nombres de mujeres ilustradoras como Fina Fuertes o Ada Sinache y Lourdes Bellver en el campo del libro infantil y el libro de texto ilustrado.

En la actualidad, las redes sociales han ayudado a visibilizar sus trabajos. La exposición pone el foco sobre aquellas ilustradoras pioneras cuyos trabajos no han recibido el reconocimiento merecido, mostrando así la evolución y el aumento del colectivo.


En total se muestran más de 200 obras que se caracterizan por su diversidad (hay tanto estilos como autoras y épocas) y además el público podrá conocer los diferentes procesos de trabajo de las ilustradoras (bocetos a lápiz, tintas originales y color; a mano o digitales entre las más contemporáneas, que muestran el trabajo previo a los estampados para tela, las portadas de los vinilos o los carteles de fiestas).

En los últimos años, la ilustración ha adquirido un gran protagonismo y se muestra presente en todos los canales de comunicación y también en la escena social, siendo Valencia un ejemplo, junto a otras capitales de España, de ciudades que nutren su oferta cultural con todo tipo de eventos vinculados a la ilustración y el cómic. Este florecimiento se vive también en otros países como Alemania, con el Festival Illustrative de Berlín; o Italia, con la Bologna Children’s Book Fair.

Además de estos eventos reconocidos internacionalmente, con una sencilla búsqueda podemos localizar numerosos festivales, mercados, bienales, congresos y actividades que llenan de ilustración las agendas culturales de un gran número de poblaciones: el Congreso Internacional Ilustrafic, en Valencia; Ilustrísima, en el Museo ABC de Dibujo e Ilustración de Madrid; Valladolid Ilustrado; el encuentro profesional de ilustración Irudika, en Vitoria-Gasteiz; y un largo etcétera.








ISABEL PUIG i LAURA PASTOR
La exposición «OCULTES I IL·LUSTRADES. Creixement i èxit de les il·lustradores a València» pretende visibilizar y poner en valor el trabajo de un incontable número de mujeres —en el espacio expositivo se muestra el trabajo de 50 de ellas— cuyo perfil artístico y profesional, empieza a dibujarse con líneas claras hacia los años 80, —época del boom económico que también acompañó en otras disciplinas el acceso y reconocimiento paulatino de la mujer en distintos ámbitos de trabajo—.

A su vez, indaga en lo que podríamos denominar, los orígenes, el núcleo. Las primeras obras con las que cuenta la exposición, podrían pasar ante nuestros ojos sin que apenas reparásemos en ellas, puesto que son imágenes que no estamos tan acostumbradas a apreciar y valorar. Se trata de las obras más antiguas que acoge la muestra, auténticos incunables del s.XVI que recogen trabajos tipográficos, que fueron realizados por mujeres como Jerònima Galés. Su caso es único y mantiene nuestra ilusión latente acerca de la posibilidad de alcanzar una visibilidad que como mínimo, haga que nos olvidemos de las convenciones de género, y lleguemos a hablar de líneas de trabajo, proyecto creativo y calidad de su obra en clave de igualdad y no tanto de género. Este es un objetivo clave tanto de la exposición, como del trabajo de mediación derivado de la misma. Sin duda, este ejercicio de reflexión sobre el pasado, nos pone en alerta sobre una situación que es central en cada uno de los espacios de la exposición, como es la calidad y peculiaridad de los trabajos que se muestran. Si dejamos de lado la visión de género, nos vamos a encontrar con trabajos de mucho nivel, en distintos ámbitos de la ilustración y el diseño en los que a su vez, se divide la propia exposición. La muestra se divide en tres ámbitos: la ilustración editorial —trabajos publicados en revistas, periódicos, libros de texto, novelas—, la publicidad y la cartelería —ilustración aplicada al producto— y tebeo, cómic, novela gráfica o libro ilustrado. Y cada uno de estos ámbitos encontramos a mujeres de renombre —al menos ahora lo tienen—, cuyos trabajos han estado ocultos en mayor o menor medida, debido a que casi siempre se desarrollaban a la sombra de un padre, marido o hermano que sí tenía las herramientas como ciudadano para desarrollar una carrera y disfrutar de sus consecuentes éxitos.

En muchas ocasiones, parte de estas mieles pertenecían a mujeres como Manuela Ballester, o Piti Bartolozzi entre otras, que se encargaban de los trabajos considerados técnicos, o monótonos, en definitiva más alejados de la creatividad cuyo ejercicio se reservaba a los creativos masculinos. Sin embargo, afortunadamente las cosas han cambiado, y actualmente estamos presenciando un muy buen momento para la Ilustración, como una rama de las artes plásticas que tiene la capacidad de conectar con un amplio abanico de público.

En este preciso momento, además Valencia es uno de los epicentros más potentes de la Ilustración —véase los múltiples máster dedicados a la materia, la labor de la asociación de Ilustradores, etc...— y de este maravilloso resurgir, destaca el trabajo de un grupo de mujeres jóvenes, que luchan cada día para cambiar las cosas a través de su práctica. Las ilustradoras valencianas de hoy en día, transcienden las dos dimensiones del papel, están comprometidas politicamente a través de su trazo y su voz, se escucha más alta y clara que nunca.

Podemos hablar de Ana Penyas —recién Premio nacional de Cómic 2018—, María Herreros —cuyos encargos viajan a uno y otro lado del Altlántico— o Paula Bonet —icono por excelencia de la ilustración valenciana—. Estas son sólo algunas de las mujeres que se dan cita en una exposición completa y compleja que ofrece un panorama inigualable para conocer un poco más a fondo la realidad de estas excelentes profesionales. El programa educativo que acompaña la exposición, se plantea desde una mirada limpia que se centra especialmente en estas mujeres como profesionales. Su estilo, su adhesión a la vanguardia, su postura como artistas. Estos conceptos van a ser centrales en el desarrollo de la acción educativa, y se conjugarán en todo momento con una visión del contexto histórico en el que se formaron y desarrollaron como artistas, y el análisis de los motivos por los cuáles obtuvieron una mayor o menor visibilidad en cada época.

Miguel A, Giner Bou y Cristina Durán explicando sus obras
 Objetivos generales. Conocer la obra de las ilustradoras de la muestra. Reconocer la labor de las ilustradoras valencianas expuestas. Cuestionar los relatos heredados alrededor de las mujeres artistas. Construir narrativas alternativas alrededor de la ilustración y de las mujeres artistas en la historia. Disfrutar de la diversidad de obra expuesta

Objetivos específicos.
Vertiente social. Dar a conocer las historias de vida de las artistas expuestas y las barreras vividas como mujeres ilustradoras. Ahondar en la tipología y orígenes de las barreras sociales impuestas a las mujeres artistas. Entender las posibilidades sociales y expresivas de la ilustración como medio expresivo. Distinguir entre los distintos canales de expresión ilustrativa y su aplicación en el diseño de producto.

Vertiente artística. Dotar de herramientas para la apreciación de las ilustraciones presentadas. Fomentar el respeto hacia las distintas formas de ilustración. Experimentar los trazos y estilos de las ilustradoras seleccionadas. Apreciar los distintos géneros mostrados, ligados a nuestra cotidianidad.

Los hilos conductores de esta exposición son varios, ahora bien con tal de focalizar la mirada en su abordaje hemos querido seleccionar unos en concreto. Uno sería la propia ilustración en sí misma, su historia y puesta en valor. Otro aspecto fundamental sería la visibilidad de la mujer en este sector.

Si la ilustración ya ha sido considerada a lo largo de la historia como un arte menor, que ahora empieza a cobrar la importancia que se merece, imagínense la ilustración hecha por mujeres, con la brecha social que hemos heredado. Dentro de la ilustración de las mujeres expuestas nos interesa abordar la diversidad de estilos y piezas que podemos encontrar, así como las distintas épocas y generaciones mostradas, la evolución social y creativa por ellas vivida. La variedad de obra nos permite hablar de las distintas maneras de ser ilustradora, y por ende mujer. Nos parece relevante destacar los distintos impedimentos y normas sociales sobrevenidas. Así también consideramos de importancia, los detalles como: los formatos, los soportes, las temáticas, los medios de difusión, o los espacios permitidos y prohibidos, para poder entender la complejidad de su desarrollo como profesionales de la ilustración, en ocasiones reconocidas y la mayoría por reconocer. Mediante la empatía entre las visitantes y las visitadas estableceremos un diálogo, que nos ayude a poner en valor todo el proceso artístico-creativo de sus artífices. Hablaremos sobre la actualidad más rabiosa, pasaremos por las historias de las mujeres esposadas o de las mujeres esposas, del papel como difusoras políticas y del cuidado (ediciones para la infancia), y el salto de las temáticas más previsibles o convencionales a las versiones de autora, más íntimas, propias, expresivas y personales. Trataremos las distintas ediciones, más formales (cuentos, libros o guías) o más callejeras (fanzines o historietas). Terminaremos el recorrido hablando de la cotidianidad de la ilustración, como parte de los productos de uso diario.

Se trata de cuestionar las narrativas recibidas, para desmontarlas y crear nuevas lecturas de nuestro pasado, con el fin de entender el presente y apoyar las futuras generaciones de creadoras. Un rasgo a destacar en una de las secciones de la exposición, es la sororidad laboral mostrada a través de colaboraciones hechas entre mujeres. Son escritoras que cuentan con ilustradoras para hablar de personajes ilustres femeninos.

Quisiéramos que las personas que visiten la exposición vean las obras como un hilo del que tirar, que les pique la curiosidad, comprendiendo el arduo trabajo y dificultad que esconden. Para ello será fundamental pararnos frente al proceso creativo, entendiendo cada eslabón de la producción artística.

Creemos que la calidad de las obras expuestas hace que hablen por sí mismas, detenernos en su detalle nos acercará a su disfrute y valoración.

Pretendemos que cada visitante conecte con las piezas que más le representen y tome las referencias de la ilustración para su propio disfrute.

En última instancia nos gustaría que quien nos visite se mire a sí misma, a lo que lleva en ella puesto, desde sus estereotipos a los trazos de su ropa, o la bolsa misma de la que su mano es portadora. Todo esto con el fin de entender la línea trazada por las ilustradoras, una línea nunca escrita. Se trata de comprender el recorrido hecho en sentido literal, en el espacio expositivo, y en la historia de la ilustración.

Desde el equipo de mediación ofrecemos una serie de dinámicas que tienen la capacidad de adaptarse a distintos perfiles etarios. Dada la naturaleza de la propia exposición, que presenta un tema que puede resultar cercano a un amplio abanico de público, se puede realizar una adaptación satisfactoria de las propias actividades planteadas para todos los públicos. Con este objetivo, comenzaremos por una etapa muy básica de la actividad en educación infantil, que podrá sumar más matices, adaptándose a un público adolescente y adulto. 

PAULAPÉ explicando sus obras