miércoles, 17 de octubre de 2018

EL TIEMPO SOSTENIDO DE JOSÉ ANTONIO OCHOA EN LA GALERÍA THEMA DE VALENCIA


Hasta el 19 de octubre puede visitarse en la Galería Thema de Valencia plaza de América, 4 la exposición EL TIEMPO SOSTENIDO DE JOSÉ ANTONIO OCHOA un trabajo que gira en torno al paisaje cinematográfico de resonancias pictóricas. En él aborda conceptos como silencio, velo, belleza y tragedia. El misterio del paisaje es el núcleo del tema, así como la dimensión emocional de la contemplación del paisaje.

Se busca ahondar y dilatar el espacio de la naturaleza, enfatizar la distancia entre el individuo y el horizonte, que se agranda mediante la escala de representación y apunta a sensaciones de trascendencia. Con esta obra, al tratar la vastedad inabarcable de un paisaje sublime y silencioso, se pretende señalar ese otro paisaje interior de cada uno, en el que el espectador pueda adentrarse y quizá habitarlo.

Desde la pintura  se busca invocar el concepto de lo sublime y actualizar su sentido en nuestros días. Ochoa considera relevante traer a colación el discurso sobre lo sublime en el arte contemporáneo ya que trata sobre experiencias y cuestiones fundamentales para la persona que siguen siendo significativas dentro de nuestro mundo contemporáneo. Es un discurso que más que generar respuestas, plantea preguntas. Tratar este tema supone un posicionamiento de resistencia a la cultura de producción y consumo, y su inercia deshumanizadora.

José Antonio Ochoa con esta obra  busca llevar la pintura a convivir con otros lenguajes de representación contemporáneos -el cine en este caso-, para reclamar así la naturaleza dialéctica de la imagen con la intención de interpelar al espectador.

La obra que se presenta tiene origen en un trabajo anterior titulado “Ut Pictura Kinesis”, título que proviene del cineasta español José Luis Guerín, quien a raíz de su exposición La dama de Corinto da un nuevo giro a la frase del poeta Horacio Ut pictura poesis (como la pintura así la poesía) y la transforma en Ut pictura kinesis (como la pintura así el cine). La sentencia horaciana, que probablemente encuentra su origen en la frase de Simónides de Ceos “la poesía es pintura que habla y la pintura poesía muda”, equipara a ambas artes, no sólo por su capacidad de producir goce estético en el observador, como por su cualidad de representar lo visible. Se puede entender con la frase de Guerín, no sólo que ambas artes son semejantes, sino que el cine ha tomado la experiencia estética y el testigo de representar lo visible; ahora el séptimo arte es quien documenta la vida. Sí, la pintura ha dejado de ser exclusivamente una representación de lo visible, pero eso no significa que haya perdido dicha facultad; precisamente porque aún es capaz de hacerlo, en este proyecto trataré, desde la misma pintura, su relación con el cine.

José Antonio recurre al cine no sólo por la pasión que siente por él, más aún, porque las imágenes que he encontrado en el cine le han cautivado hasta el punto de querer suspenderlas en el tiempo, para poder disfrutar de ellas fuera de su movimiento, tiempo y espacio; para poder contemplarlas –a diferencia de cómo se podría contemplar el cine– en pausa y en silencio. Otro motivo para tener como referente al cine y no a la naturaleza, es la capacidad del cine de contar historias con imágenes, la narración, el misterio y sus personajes; esta capacidad narrativa será clave para interpelar al espectador, una vez descontextualizada la imagen cinematográfica, es él quien tiene la posibilidad de dotar de sentido a esa imagen.

En el proceso de trabajo, el artista realiza un recorte del film, descontextualizando así una imagen, actúa como si cogiera una foto de una secuencia narrativa, aquella que la mirada decide que es “el instante decisivo”, aunque algunas veces, alejándose del concepto de Cartier-Bresson, busca ampliar el tiempo de ese instante mediante la integración de fotogramas próximos, confiando en la capacidad de la pintura de trasmitir un sentimiento de tiempo sostenido. Se apropia pues de la imagen pregnante que necesita y sus adyacentes, cuya totalidad quiere señalar con la pintura. Porque para él, el cine ya ha construido esa imagen y toda su secuencia en la atmósfera de una pintura que se hubiera puesto en movimiento. Los fotogramas detenidos que se renuevan e intensifican al pintarlos convocan la presencia del paisaje desde la naturaleza artificiosa de la imagen fílmica. Con ello busca crear una posmoderna visión romántica del paisaje en plena efervescencia del poder de los media con la que quiere denunciar lo raquítico de la uniformización del pensamiento dominante.

En esta exposición se presentan obras pintadas con óleo sobre papel de poliéster, material que acentúa la relación conceptual con el cine debido a su cercanía al celuloide; así mismo se muestran algunos cuadros trabajados en óleo sobre tela.

El artista.

José Antonio Ochoa nació en la Ciudad de México en 1990, pero vivió en Querétaro hasta comenzar sus estudios universitarios. Desde muy temprana edad surgió en él un interés por el arte, en especial por la pintura. En 2009 obtuvo una beca que le permitió realizar sus estudios en arte y en 2010 viajó a Chicago (EE. UU.) para participar en distintos cursos en la American Academy of Art. Un año después se trasladó a Sevilla, España, donde inició la carrera de Bellas Artes. Gracias a una beca SICUE (Sistema de Intercambio entre Centros Universitarios Españoles), continuó sus estudios en la Universidad Politécnica de Valencia, donde obtuvo el Grado en Bellas Artes (2015). En esa misma institución cursó la Maestría en Producción Artística (2016-17). Complementó su formación al participar en el taller de pintura “Maestros de la figuración”, con el maestro Antonio López, convocado por el Museo de la Universidad de Navarra (2016).

Desde 2010 ha participado en numerosas exposiciones colectivas en importantes foros de Europa, Estados Unidos y México. A la fecha cuenta con una decena de exposiciones individuales. Su serie Ut Pictura Kinesis se presentó en el Museo de Arte de Querétaro durante 2018. Su más reciente exposición, Tiempo sostenido, se presentó en la Galería Thema, en Valencia, España (2018).

Desde 2009 su obra se ha distinguido en numerosos certámenes de pintura. Obtuvo Mención de Honor en el XVIII Premio Nacional de Pintura Fundación Mainel (2015); el Accésit en la edición XX de ese certamen (2017) y el Primer Premio en la edición XXI (2018). En 2017 obtuvo la Mención de Honor en el Premio IberCaja Pintura Joven y ese mismo año su obra Retrato de Trini fue seleccionada en el BP Portrait Award, el prestigioso concurso que organiza la National Portratit Gallery de Londres.

Si bien se ha dedicado con mayor atención a la pintura, en los últimos años ha también ha trabajado en el ámbito de la escultura, abordando diferentes materiales, como piedra, metal, resina o madera.

Su obra está presente en la colección del Museo Europeo de Arte Moderno (Barcelona), así como en colecciones particulares de México, Canadá, Israel, Nigeria, Finlandia, Holanda, EE. UU. y España.