lunes, 22 de octubre de 2018

DESCUBRIMOS EN VALENCIA EL ANTIGUO ALMACÉN DE DIENTES DEL RATONCITO PÉREZ


En el Antiguo Almacén de Dientes, podrás descubrir los conductos por los que se transportan los dientes o las máquinas que procesan todas las piezas dentales de niños del mundo; observar como circula un tren eléctrico en altura que transporta dientes; visitar una biblioteca llena de libros de ratones; u observar una ciudad en miniatura hecha a medida para los roedores. Un lugar mágico y especial donde realizar una visita teatralizada, talleres, conocer el mundo más imaginario de los roedores o ver un teatro de marionetas con cuentos de ratones. ¡El Ratón Pérez os espera!

Sin duda Madrid es la cuna del famoso personaje infantil Ratoncito Pérez, donde tiene una placa, una estatua de metal y hasta un museo, la Casa Museo del Ratón Pérez, donde los niños depositan sus dientes y sus peticiones, formuladas con deseos, en forma de carta. Casi nada. Y todo para recordar los inicios del famoso roedor, a la altura donde estuvo la confitería que se cita en el cuento.

En Valencia descubrimos paseando por las siempre agradables calles del Barri del Carme, el Antiguo Almacén de Dientes en la calle Borrull nº16, una fábrica de 180 metros cuadrados para procesar las piezas dentales abierta desde 2017. El espacio, en inicios, tenía el nombre de Factoría del Ratón Pérez. El rinconcito fue creado para dar a conocer los entresijos y la historia del roedor, ya que, seguramente, os habréis preguntado en alguna ocasión qué hace el Ratón Pérez con los dientes que recoge de los niños y niñas de todo el planeta. Pues bien, ahora, en Valencia, puedes visitar el lugar donde se procesan los dientes que llegan de los cinco continentes, por tren, por mar y por conductos y tuberías que atraviesan los océanos, para ser procesados en increíbles máquinas y elaborar con ellos un producto final que se vende a los joyeros a cambio de dinero para así para poder compensar a los niños que bajo la almohada dejan sus piezas dentales.

Para poder visitar el Antiguo Almacén de Dientes, a través de una visita guiada teatralizada de unos 45 minutos, es necesaria la reserva, dado que es uno de los rincones más visitados y preferidos de la ciudad desde que abrió. Todo el mundo que visita la fábrica del roedor, cuanta su gran experiencia y aporta comentarios excelentes del lugar, recomendando enormemente realizarla. No os preocupéis por si estáis pensando que quizás vaya mucha gente y será un agobio, porque no es así. La visita dramatizada está controlada y marcada para un número máximo de asistentes, 35, y todo para que disfrutéis como nunca para descubrir el increíble espacio interactivo al que llegan los dientes de todos los niños del mundo y saber cómo se procesan en increíbles máquinas. Un cuenta cuentos en movimiento en un lugar muy especial.

La actividad está recomendada a partir de 3 años, aunque también pueden venir los más peques. Los niños pagan a partir de los 2 años. Recuerda que hay que comprar las entradas en www.antiguoalmacendedientes.com, desde 5,50 euros, ya que el aforo es limitado.

Además, podéis completar la visita por 6,50 euros más con el teatro de marionetas, donde dos actores, sombras, marionetas y muchas más sorpresas más, os asombrarán de la mano de un invitado muy especial: el Ratón Pérez. El divertido espectáculo los Cuentos del Ratón Pérez sirve para conocer los cuentos más populares de ratones de la mano del famoso roedor. También disponen, además, de visitas guiadas para colegios, siempre complementadas con talleres didácticos adaptados a todas las edades. Para este tipo de visitas, puedes llamar al 640 679 793 o enviar un correo a:

El Antiguo Almacén de Dientes es un espacio fantástico y singular, repleto de juegos y máquinas interactivas, luz y color, sonido y movimiento en una divertida visita guiada complementada con talleres, cuentacuentos, magia, música y teatro. Una propuesta única y especial llena de sorpresas en la que tanto pequeños como grandes disfrutarán, sin duda alguna. ¡El Ratón Pérez os espera!

EL ORIGEN DEL RATÓN PÉREZ: 
Lo cierto es que la historia del Ratón Pérez tiene origen español, al menos recogida por escrito por primera vez, a pesar de que muchos apuntan a que, antes de crearse de la nada gracias al jerezano, el personaje infantil deriva, en parte, de una vieja tradición oral popular de las antiguas sociedades agrarias, cuando por entonces, según se cuenta, las madres ofrecían los dientes de leche de sus hijos a los roedores de grano, ya que se tenía la creencia de que así los niños crecerían fuertes y sanos, además de lograr la fertilidad para sus terrenos cosechados.
Todo comienza a finales del siglo XIX, en 1894, cuando desde la corte real, a petición de la reina doña María Cristina de Habsburgo-Lorena, le piden al padre Coloma –Luis Coloma Roldán– que escribiera un cuento infantil para el pequeño Alfonso XIII, a quien se le había caído entonces un diente cuando tenía ocho años.

Edición de Madrid, Administración de Razón y Fe, 1911, creada para el entonces Príncipe de Asturias don Alfonso de Borbón y Battengerg. Edición digital de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes por cortesía de la Biblioteca Central Militar (Instituto de Historia y Cultura Militar). Ratón Pérez : cuento infantil / por el P. Luis Coloma; dibujos de M. Pedrero

Coloma crea entonces una historia en la que se narra que un pequeño ratón de nombre Ratón Pérez, con sombrero de paja, lentes de oro, zapatos de lienzo crudo y una cartera roja, terciada a la espalda –tal y como describe el relato original español– al caer el anochecer, emprendía su viaje por las cañerías de la ciudad para recoger su mayor tesoro: los dientes caídos de los niños.

La narración expone un ratón bonachón que muestra al Rey Buby (apodo con que la Reina María Cristina llamaba a su hijo) las miserias de los pobres, antes de depositar un toisón de oro en su ilustre lecho.

Sin embargo, hay quienes atribuyen el personaje, en origen, a una de las dos siguientes posibilidades: una es un cuento del siglo XVIII de la baronesa d’Aulnoy: La Bonne Petite Souris (El Buen Ratoncito), donde se habla de un hada que se transforma en un ratón para ayudar a derrotar a un malvado rey, ocultándose bajo la almohada del mismo, tras lo cual se le caen todos los dientes. Bajo esta misma creencia, se dice que Pérez deriva, realmente, del latín peredo, que significa roer vorazmente; la otra, según se lee en numerosas publicaciones, estaría basada 10 años antes de la del padre Coloma en la novela de Benito Pérez Galdós “La de Bringas”, escrita en 1884 y ambientada en 1868, cuando el autor, en boca de la protagonista, nombra repetidamente a un avaro y tacaño funcionario del Palacio Real de Madrid, Francisco Bringas, como “Ratón Pérez”. Esta última posibilidad, invita a creer que el jesuita pudo basarse bien, en parte, en dicha novela, aunque, seguramente, el ratoncito Pérez debía ser ya popular para el público o un personaje de la tradición oral de la época antes que crearse de la nada.

El  ANTIGUO ALMACÉN DE DIENTES está más próximo de lo que te pensabas… en la calle Borrull, 16 de Valencia.